viernes, 8 de diciembre de 2006

La libertad del hombre III

No digas:"Por el Señor me he apartado",
lo que él detesta no lo hace.
No digas:"Él me ha extraviado",
pues él no ha menester del pecador.
Toda abominación odia el Señor,
tampoco la aman los que le temen a él.
Él fue quien al principio hizo al hombre,
y le dejó en manos de su propio albedrío.
Si tú quieres guardarás los mandamientos,
para permanecer fiel a su beneplácito.
Él te ha puesto delante fuego y agua,
a donde quieras puedes llevar tu mano.
Ante los hombres la vida está y la muerte,
lo que prefiera cada cual, se le dará.
Que grande es al sabiduría del Señor,
fuerte es su poder, todo lo ve.
Sus ojos están sobre los que le temen,
él conoce todas las obras del hombre.
A nadie ha amandado ser impío,
a nadie ha dado licencia de pecar.
Eclesiástico 15,11-20

1730."Dios ha creado al hombre racional confiriéndole la dignidad de una persona dotada de la iniciativa y el dominio de sus actos:"Quiso Dios ´dejar al hombre en manos de su propia decisión´(Si 15,14), de modo que busque a su Creador sin coacciones y, adhiriéndose a Él, llegue libremente a la plena y feliz perfección (GS 17).
1731. La libertad es el poder, radicado en la razón y en la voluntad, de obrar o de no obra
r, de hacer esto o aquello, de ejecutar así por sí mismo acciones deliberadoas. Por el libre arbitrio cada uno dispone de sí mismo. La libertad es en el hombre una fuerza de crecimiento y de maduración en la verad y en la bondad. La libertad alcanza su perfeccióncuando está ordenada a Dios, nuestra bienaventuranza.
Catecismo de la Iglesia Católica.

A la vista de lo expresado hasta aquí está claro que, como dice el Eclesíastico, el hombre puede escoger el fuego o el agua, la vida o la muerte. Su pongo que cualquiera tendrá el deseo profundo de adquirir la vida no la muerte. Sin embargo... ¿ Porqué tantas veces nos encontramos con la muerte en las manos en lugar de la vida? ¿Porqué queriendo hacer el bien es el mal el que se nos presenta?¿Porqué en el fondo hacemos lo que no queremos en lugar de lo que queremos?.... Hablaremos de ello.


sábado, 18 de noviembre de 2006

A vosotros/as que me leéis

Declaración de intenciones:

Agradecería enormemente a aquellos que me lean y que quieran entrar en diálogo, proponerme un tema a tratar, participar en la creación del blog, etc., hagan algún comentario en la entrada que les interese.
También pueden mandarme un correo electrónico a esta dirección: Jabo
Mi intención es añadir uno o dos posts semanales al blog.
Un saludo para todos ustedes.

miércoles, 15 de noviembre de 2006

Los dos caminos. La libertad II


"Mira, yo pongo hoy ante tí vida y felicidad, muerte y desgracia. Si escuchas los mandamientos de Yhaveh tu Dios que yo te prescribo hoy, si amas a Yhaveh tu Dios, si sigues sus caminos y guardas sus mandamientos, preceptos y normas, vivirás y te multiplicarás; Yhaveh tu Dios te bendecirá en la tierra a la que vas a entrar para tomarla en posesión. Pero si tu corazón se desvía y no escuchas, te dejas arrastrar a postrarte ante otros dioses y a darles culto, yo os declaro hoy que pereceréis sin remedio y que no viviréis muchos días en el suelo que vas a tomar en posesión al pasar el Jordán. Pongo hoy por testigos contra vosotros al cielo y a la tierra: te pongo delante vida o muerte, bendición o maldición. Escoge la vida, para que vivas, tú y tu descendencia, amando a Yhaveh tu Dios, escuchando su voz, viviendo unido a él; pues en eso está tu vida. (Deuteronomio 30,15-20)


No pienses mal de Dios creyendo que si eliges el mal camino El te castiga. Ya te ha avisado, lo que te ocurra no es otra cosa que la consecuencia de tu propia elección ( el uso de tu libertad).

Supón que vas por la carretera conduciendo. De repente te encuentras una señal de peligro que te indica que hay una curva peligrosa hacia la derecha. Frente a esta señal tú puedes optar por creer que las señales están para ayudarte, con lo que disminuirás la velocidad y, aunque te encuentres con una densa niebla y no veas nada, girarás hacia la derecha para no salirte de la carretera. Si optas por creer que quien ha puesto la señal lo ha hecho para fastidiarte y obligarte a ir por un determinado sitio igual decides seguir de frente, o girar a la izquierda ( porque eres libre y puedes hacer lo que quieras). En ese caso lo normal es que te salgas de la carretera y como haya un precipicio caerás en él. Cuando estés abajo no pienses que nadie te ha castigado, ni ha pretendido jorobarte. Has sido tú mismo quien ha obrado libremente y se ha encontrado con las consecuencias de sus actos.

lunes, 13 de noviembre de 2006

La libertad del hombre

Dios creó al hombre y la mujer libres.
Ahora bien, el ser libre no significa hacer lo que uno quiere o lo que le apetece en cada momento.


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Nº 396 (Catecismo de la Iglesia Católica). Dios creó al hombre a su imagen y lo estableció en su amistad. Criatura espeiritual, el hombre no puede vivir esta amistad más que en la forma de libre sumisión a Dios. Esto es lo que expresa la prohibición hecha al hombre de comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, "porque el día que comieres de él, morirás" (Gn 2,17). "El árbol del conocimiento de bien y del mal" evoca simbólicamente el límite infranqueable que el hombre en cuanto criatura debe reconocer libremente y respetar con confianza. El hombre depende del Creador, está sometido a las leyes de la Creación y a las normas morales que regulan el uso de la libertad.


Nº397 El hombre, tentado por el diablo, dejó morir en su corazón la confianza hacia su creador (véase Gn 3,1-11) y, abusando de su libertad, desobedeció al mandamiento de Dios. En esto consistió el primer pecado del hombre (véase Rm 5, 19). En adelante, todo pecado será una desobediencia a Dios y una falta de confianza en su bondad.
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Gn 3, 1-11 ( Relato de la caída de Adán y Eva. El engaño de la serpiente)

Rm 5,19 "En efecto, así como por la desobediencia de un hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno todos serán constituidos justos".
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Todo el problema estriba en la confianza. La primera premisa es que Dios como creador del hombre le ama y quiere su bien. Por tanto, imaginemos un pare que va por un sendero en la selva seguido de su hijo. De repente el padre se da cuenta que en el suelo hay una trampa disimulada que han preparado los cazadores y dice a su hijo:
- No sigas de frente da la vuelta por detrás de aquel árbol porque hay una trampa en el suelo y puedes caer en ella.
El hijo puede plantearse dos opciones:
a) Piensa..... mi padre que me quiere bien no me va a mentir. aunque yo no veo la trampa, si mi padre dice que la hay será verdad, pues sabe más que yo y tiene más experiencia. No me va a engañar... y decide obedecer a su padre. Tomando libremente aquella decisión se ha salvado de la trampa.
b) Piensa... mi padre está mayor, yo que soy más joven, tengo mejor vista y soy muy inteligente no veo la trampa por ninguna parte. Seguro que me está engañando y me hace dar un rodeo para nada... y decide no obedecer a su padre. Tomando libremente aquella decisión ha caído en la trampa.
El hecho de caer en la trampa no ha sido otra cosa que la consecuencia directa de su desobediencia. Su padre "no le ha castigado" él ha optado y libremente ha "pecado" y habrá de cargar con las consecuencias de su acto.