La libertad del hombre III
lo que él detesta no lo hace.
pues él no ha menester del pecador.
Toda abominación odia el Señor,
tampoco la aman los que le temen a él.
Él fue quien al principio hizo al hombre,
y le dejó en manos de su propio albedrío.
Si tú quieres guardarás los mandamientos,
para permanecer fiel a su beneplácito.
Él te ha puesto delante fuego y agua,
a donde quieras puedes llevar tu mano.
Ante los hombres la vida está y la muerte,
lo que prefiera cada cual, se le dará.
Que grande es al sabiduría del Señor,
fuerte es su poder, todo lo ve.
Sus ojos están sobre los que le temen,
él conoce todas las obras del hombre.
A nadie ha amandado ser impío,
a nadie ha dado licencia de pecar.
Eclesiástico 15,11-20
ente a la plena y feliz perfección (GS 17).1731. La libertad es el poder, radicado en la razón y en la voluntad, de obrar o de no obrar, de hacer esto o aquello, de ejecutar así por sí mismo acciones deliberadoas. Por el libre arbitrio cada uno dispone de sí mismo. La libertad es en el hombre una fuerza de crecimiento y de maduración en la verad y en la bondad. La libertad alcanza su perfeccióncuando está ordenada a Dios, nuestra bienaventuranza.
Catecismo de la Iglesia Católica.
A la vista de lo expresado hasta aquí está claro que, como dice el Eclesíastico, el hombre puede escoger el fuego o el agua, la vida o la muerte. Su pongo que cualquiera tendrá el deseo profundo de adquirir la vida no la muerte. Sin embargo... ¿ Porqué tantas veces nos encontramos con la muerte en las manos en lugar de la vida? ¿Porqué queriendo hacer el bien es el mal el que se nos presenta?¿Porqué en el fondo hacemos lo que no queremos en lugar de lo que queremos?.... Hablaremos de ello.

